Interacciones Hilo Andante #14 (18/02/2021)

Exaltación de los árboles de Caracas, camino al ocaso

Por: Cheo Carvajal

En este punto (cruce de 4ta avenida con 4ta transversal de Los Palos Grandes) comienza el #HiloAndante #14. Una exaltación de los árboles de Caracas, camino al ocaso. Al fondo uno que en esta temporada (inicio de verano) florea con un brillo insuperable.

Araguaney (Tabebuia chrysantha)

No hay una especie más imponente que esta en Caracas.

Mijao (Anacardium excelsum)

 

Aunque algunos ejemplares de esta especie —tan de este valle— le “roncan en la cueva” al mijao, con una diferencia importante: el mijao tiene una copa más piramidal, mientras que este la tiene en forma de globo.

Jabillo (Hura crepitans)

Esta especie es de poca altura (aunque he visto algunos de porte alto, como en la plaza Bolívar de El Hatillo). Sus flores son una suerte de escobilla, guardadas en esas cápsulas alargadas. El fruto (ya vendrá luego) es un globo aterciopelado.

Castaño (Pachira insignis)

Las hojas que cesan su labor, opacas, son sustituidas por unas nuevas y brillantes. Coexisten como en esos locales que cambian de un público de adultos mayores a otro de jóvenes que en una franja horaria se solapan en la barra y en la pista de baile.

Castaño (Pachira insignis)

Hojas menudas, vainas planas. El rastro en la orilla. La copa es una ligera sombrilla.

Por corroborar: San Francisco (Peltophorum inermis; también pudiera ser Peltophorum pterocarpum)

 

Pena penita pena. La muerte ronda nuestros árboles. Lo vemos en prácticamente todos los hilos que hacemos (ver este). ¿Este por qué?

Samán (Pithecellobium saman)

 

Su corteza tiene vetas rojizas. Su fruto (ya vendrá) parece un mamón exagerado. Son corpulentos. Sueltan lluvias de hojas en el verano. Pero nunca se quedan totalmente sin ellas.

Pilón (Andira inermis)

Este es un árbol pequeño, muy común verlo en las aceras de Caracas. Hay variedad de colores en sus flores. Su nombre común viene dado por la forma de sus hojas.

Por corroborar: Urape o Pata de Cabra (Bauhinia aculeata; por no estar en floración es difícil determinar la especie, pudiera ser también: Bauhinia megalandra –Urape blanco–, Bauhinia purpurea –Urape purpúreo–, Bauhinia variegata –Urape morado–)

Este sí suelta todas sus hojas, casi un aluvión. Pero inmediatamente aparecen los retoños con una paleta de colores maravillosa, similar a la que adquieren antes de caer, solo que brillantes. También maravilloso es el diseño del ala donde viaja su semilla voladora.

Caobo (Switenia macrophylla)

Es mi favorita. Pienso siempre en una escultura gigante de esta semilla. Esta especie (por cierto, en veda) fue la favorita para la matanza que ejecutó Haiman El Troudi y sus cómplices en la ampliación de la autopista Valle-Coche. También en la Francisco Fajardo.

Caoba (Switenia macrophylla) cápsula de la semilla

 

(antes de comenzar no estaba claro si sería una cosa o la otra, pero al final este hilo se convirtió en una combinación de exaltación de nuestros árboles y un camino hacia el ocaso).

Es lo que parece. No hay dudas. Y es alto, como de 12 metros.

Por corroborar: Aracuaria (Araucaria heterophylla)

Masas verdes a contraluz del atardecer. Están dentro de las casas y afuera, en la calle. No obstante, en la urbanización Los Palos Grandes han talado muchos árboles sin justificación. De a poco se va perdiendo ese patrimonio, por lo general asociado a desarrollos inmobiliarios o desatinos de la administración municipal.

 

El del fondo abunda en esta zona, porque aquí había una hacienda que se caracterizaba por tener muchos de ellos. Jugosos, dulces y ácidos al mismo tiempo. Víctima constante de palazos y pedradas estén donde estén.

Mango (Mangifera indica)

Volteo momentáneamente al este. Solo como forma de constatar lo dicho un par de trinos atrás: de a poco va menguando el patrimonio verde.

Este es uno que floreaba a reventar. De los más bonitos que he visto en Caracas. Este año no floreó. Al parecer la tiña lo asfixió. ¿Qué fue de la necesaria práctica de destiñar los árboles? Ahora los talan. Punto.

Araguaney (Tabebuia chrysantha)

Ahora solo florea pájaros.

Araguaney (Tabebuia chrysantha)

Este tiene hojas grandes y fibrosas. Un portento.

Caucho fibroso o Espartaco (Ficus lyrata)

Las flores de este árbol son de un naranja fosforescente. Siempre sucede que brillan en su copa a lo lejos, pero de cerca cuesta percibirlas como conjunto. Este está dentro de una parcela en la que muy probablemente (99% seguro) lo talarán. Y con él caerá la confortable residencia de los arrendajos.

Por confirmar: Bucare ceibo (Erythrina poeppigiana; también pudiera ser el Bucare velludo: Erythrina velutina)

Mi paleta de colores preferida entre los árboles de Caracas. Miren este que publiqué en mi cuenta de Instagram hace exactamente tres años).

Almendrón (Terminalia catappa)

 

Aquí, con el ocaso, termino este Hilo Andante, golpeado por la ausencia de floración de uno de los araguaneyes que me daba más alegría ver por estas fechas en esta ciudad. La tiña parece haber dado cuenta de este. Quizás pueda rescatarse.

Epílogo necesario: samán incrustado en el muro (¡fue respetado!). En el tendido eléctrico zapatos que ya no andan estas calles.

Samán (Pithecellobium saman)

Este hilo se lo dedico a mi hermana, Ana Carvajal, quien hubiese cumplido justo este 18 de febrero 63 años. Todos los que pasaron por la Escuela Comunitaria la recuerdan especialmente. Cada vez que trabajo con niños –recorriendo la ciudad, abrazando árboles– la recuerdo con alegría. Lo que llevo de pedagogía en buena medida se lo debo a ella, que me inició en eso de ser maestro. “Al pie de un samán frondoso” siempre.