Interacciones Hilo Andante #8 (10/12/2020)

Entre Las Mercedes y El Rosal: estrategias de homogeneización

Estoy en el “paseo peatonal” (en realidad estacionamiento) de la avenida Rio de Janeiro en Las Mercedes para comenzar este #HiloAndante #8, de aquí a El Rosal, paisaje entre ambas zonas de Caracas interrumpido por la autopista (¡tan cerca –y tan lejos– el inicio y final de este recorrido!).

Al borde de un río Guaire que  hoy viene teñido de tonos rojizos (no es una metáfora, es real).

Este es el paisaje –la demolición– que el capital impuso en este sector de Las Mercedes, antes espacio democrático para la rumba, hoy festival de arquitectura homogénea, “internacional”, con comercio y restaurantes para sectores “acomodados”.

Lo que debería ser paseo peatonal —bajo esta sombra de caobas— desde hace años, aún sigue siendo territorio para el vehículo particular.

Sería necesario tener más puentes (los hubo antes de la autopista) que conectaran Las Mercedes-El Rosal. Dos zonas emparentadas en época y arquitectura. Sobre todo la neovasca, patrimonio que han ido reduciendo a su mínima expresión.

Una arquitectura, parte del patrimonio de Caracas, llena de detalles y singularidades, reducida en nombre de esta otra del “curtain wall” –del lado de Las Mercedes–…

… y esta otra, estrictamente residencial, con fachadas de ladrillo y concreto.

Atrás dejo este espacio, avasallado por ese criterio homogeneizador, centrado estrictamente en la renta sobre el metro cuadrado y casi nada en el espacio público (a pesar de que a veces intenten hacernos creer lo contrario). De hecho: en unos cuantos puntos, caminar por estas aceras resulta una experiencia malévola.

 

A los peatones les toca andar por los residuos espaciales que deja una vialidad cuya prioridad es el tránsito rodado.

En medio de los residuos, en medio de esa onda avasallante de una inversión “chuza” (que lo derriba todo), emerge el arte, señalando los desvaríos de quienes producen una ciudad no centrada en la gente.

[la obra es de Susan Applewhite]

Cuando lo que se necesita es más espacio para los que andan (eliminar el elevado que abajo solo deja un espacio desecho, ampliar el espacio peatonal del puente), los que gestionan la ciudad le dan más espacio a los vehículos.

 

 

 

Mientras las autoridades (tan autoritarias todas, lamentablemente) sigan centrando su Labor en el Valor (del suelo)

a los ciudadanos nos tocará multiplicarnos y articularnos para, con Ímpetu recuperar la ciudad desde el Amor que le profesamos.

Para que no sigamos obligados a andar por las orillas.

Mi sombra entra antes que yo a la calle Carabobo de El Rosal, senda que discurre paralela a la autopista Francisco Fajardo.

De izquierda a derecha: samán, caoba y ficus.

En esta calle aún hay vestigios de diversidad arquitectónica. Aunque con seguridad muchas edificaciones “blandas” terminarán por caer para que siga erigiéndose la misma arquitectura especulativa sobre el suelo urbano.

Me encamino hacia uno de los pocos espacios públicos recreativos de la zona de El Rosal (el parque Boyacá), a ver si está abierto. En comparación con Las Mercedes, El Rosal claramente tiene mejores condiciones para caminar (aunque lamentablemente su vocación sea solo residencial).

De esto hay mucho por acá…

… y de esto cada vez menos.

Cerradísimo el parque Boyacá… ¡qué pena!, con la falta que hace en estos tiempos de encierro y escasa oferta de actividades recreativas públicas que no ameriten consumo.

Como compensación, la calle Boyacá por momentos (cuando no hay rejas) parece un jardín.

¿Parcelas vacías en manos de quienes parecen querer borrar todo vestigio de pasado, en nombre del “progreso”? Obviamente concebido sin mezcla de usos y sin mezcla social.

Casi al final de este hilo me topo con estas joyas (Izarra y Amaya) que la ciudad debería proteger como parte de su patrimonio. La diversidad (incluyendo la que aporta la arquitectura) es parte del patrimonio urbano. Una batalla dura porque la insensibilidad y superficialidad de los que tienen exceso de poder no respetan ni siquiera declaratorias de protección, ni siquiera del Instituto de Patrimonio Cultural.

 

Las ciudades deben encontrar un equilibrio entre modernización, actualización tecnológica, densidad, patrimonio, mezcla de usos, mezcla social, presencia de árboles y áreas verdes, entre otros aspectos. En ese sentido, Caracas está muy desequilibrada. Los que tienen poder están apostando exactamente a lo contrario.

… que algunos asumen “hermoso” y “promisorio”…

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…vamos rumbo a una