Interacciones Hilo Andante #11 (28/01/2021)

Del borde al corazón de Bello Monte

Por: Cheo Carvajal

Aquí, en el inicio de la avenida Venezuela, de Bello Monte, en el borde con la autopista Francisco Fajardo, comienza el #HiloAndante #11.

Un borde rudo, que podría y debería transformarse en otra cosa.

El borde como paisaje… ¿y si, además del muro de concreto, hubiese un muro de vegetación que atenuara el ruido de la autopista, atrapara las partículas que saltan de ese movimiento vertiginoso y le dieran otra piel a esta senda?.

Lo interesante es que si nos movemos hacia el norte, dejando atrás el borde, encontramos una zona maravillosa, de escala amigable, que aún conserva parte de su arbolado, una arquitectura que invita a merodear y una velocidad muy diferente a la de la avenida Venezuela.

Subo por la avenida Baruta, donde resalta la separación radical entre el espacio público y el espacio privado, que por momentos raya en la “bunkerización”…

… pero también muestra apertura, como la del edificio Lorenz, en la esquina con la calle Los Cerritos.

 

Una zona donde la mirada se topa por doquier con múltiples capas y texturas urbanas llenas de contrastes.

En esta encrucijada con la avenida Casanova, encuentro de calles con edificios que en todas las esquinas rematan en curva, incluyendo la muralla que en sí es el edificio Cerdeña-Córcega, que propicia un interesante e inexplotado escenario urbano.

Una variada arquitectura y escala se aprecia desde la avenida Humboldt. Hay casas de diferentes épocas, talleres y edificios muy diversos. En el terreno donde hubo un mercado y buhoneros, estuvo la casa de la hacienda que dio paso a esta urbanización.

 

El edificio Humboldt, otra de las piezas singulares de esta urbanización.

 

Al norte, Sabana Grande, al sur Colinas de Bello Monte, la urbanización hermana que la autopista dividió radicalmente.

Vista al norte

Vista al sur

Edificios Tasso y Romano, en ellos se percibe la hermandad con las edificaciones de Colinas de Bello Monte.

Me detengo en la esquina (en Y) entre la Humboldt y la 1ra calle. Un hito con uno de mis edificios preferidos de Caracas, el Carboro. Afortunadamente el retiro no está cercado ni amurallado, pero vale la pena imaginarlo sin las rejas “pecho ‘e paloma”. El edificio tiene dos entradas, una en cada calle.

En la 1ra calle está la entrada B —sin rejas en el retiro—, que tiene al fondo el agradable café Hilda.

 

 

No así la entrada A, en la calle Humboldt… ¿se percibe la triste diferencia?

 

Además de sus generosos balcones curvos en la esquina, tiene estos en su vértice suroeste.

Este pequeño conjunto, poco antes de la intersección con la calle Coromoto, es una especie de oasis. Siempre lo he visto como un lugar donde me gustaría vivir o trabajar, por su escala y su frescura. Y por estar ubicado en esta zona con tantísimo potencial.

 

La calle Coromoto tiene un nosequé (por su identidad visual, y quizás de época) que la emparenta con el anterior Hilo Andante, por la Este 10 Bis de San Agustín del Norte, o con calles como la Maury en Catia. En esta esquina con la Humboldt está el edificio Coromoto.

Arabescos, arcos de medio punto…

Una bella calle.

 

Mientras, al frente (vista al este), en la otra acera se abre la avenida Orinoco, flanqueada por este par de singulares edificios (Guadalupana a la izquierda).

 

Al fondo otra escala y concepción urbana completamente diferente (la del Conjunto Residencial Bello Monte). Densidad radical. Digamos: insultante.

Y aquí, de nuevo en el borde, culmina este Hilo Andante por las calles de Bello Monte.